Gómez del Pilar, Partido de Resina y Palha llaman a la puerta del próximo San Isidro

 Aficionados venteños, turistas, y sobre todo sorianos llenaron en un tercio la Monumental de Madrid. Tanta fue la afluencia de sorianos - llegados para ver la confirmación de su paisano Rubén Sanz- que tras el paseíllo le sacaron a saludar. Compartía el veterano confirmante cartel con Javier Herrero y Gómez del Pilar, que se enfrentaban a la tradicional corrida concurso del mes de septiembre, compuesta por un elenco de ganaderías más que interesantes.

El soriano confirmó alternativa con un hondo Concha y Sierra. Corretón de salida, intentó saltar al callejón. A pesar de la incertidumbre del toro, Rubén Sanz se intentó estirar a la verónica sin excesivo lucimiento, ante un toro que soltaba mucho la cara. Tras dos leves puyazos, el astado salió lesionado, con una cojera más que evidente. A pesar de las protestas del respetable, el presidente, el señor Roberto Gómez Guillén decidió no devolverlo, robándonos un toro. Con el inválido, poco pudo hacer Rubén, ya que el toro, de corto recorrido, salía con la cara por las nubes. Perfilero en exceso y sin bajar la mano por la cojera del toro, Rubén pasó muy de puntillas. Mal con la espada, sin dar el toque abajo a un toro que esperaba engallado. Con su segundo toro, un auténtico tío - el de mejor presencia - de Murteira Grave, la cosa no mejoró. De embestida geniuda, el toro se defendió en los dos puyazos. De nuevo, el soriano nos privó de ver el tercer puyazo. En una concurso se deben dar tres puyazos salvo causa mayor. Mal inicio de Rubén, por arriba y lleno de enganchones, a un toro que embestía a saltitos y media altura. Pasos y más pasos de Rubén, que no alcanzó la quietud en ningún momento. Malo el toro, verde el torero. Una pinchazo y una media estocada acabaron con un Murteira pitado en el arrastre.

Volvía 11 años después de su confirmación Javier Herrero a las Ventas, y la verdad es que esos 11 años deberían de haber sido más. El segundo de la tarda, un Palha de buena presencia, permitió estirarse al segoviano, empleándose en el capote pero a media altura. En el caballo vivimos la mejor pelea en varas de la temporada. ‘Saltillo’ de nombre, el Palha empujó hasta levantar los pechos del tanque del Equigarce, y se mantuvo encelado en el peto durante un par de minutos. Todo ese tiempo estuvo con la vara puesta el matador a caballo Carlos Prieto, haciendo toda clase de guarrerías. El toro llevaba un boquete por el que se le veía hasta el alma. En el segundo puyazo el toro se arrancó desde los medios y se fue a los pechos del peto. Fue idéntico al primero: encelado durante minutos y el picador sin levantar la vara. Bronca monumental al picador, que ha sido propuesto para sanción. Ya en la muleta, con el toro muy apagado - muerto en vida -, Javier estuvo muy desconfiado. Estocada trasera y caída y ovación fortísima al bravo ‘Saltillo’. En otras manos hubiera visto algo completamente diferente. Bravísimo en varas, y en la muleta con algo más de poder, quien sabe... Su segundo toro, de José Escolar fue un auténtico novillo. El toro más chico que ha salido por chiqueros esta temporada, pero como es una ganadería del sector más exigente no se protesta lo suficiente. ‘Consejero I’ fue humillador de salida. Mil capotazos de Javier para colocarlo en el caballo, y se empeñó en ponerlo lejos, cuando el toro no quería ni ver al caballo. Qué despropósito. El picador, Jesús Vicente, no fue capaz de agarrarse. Salió el toro suelto del caballo. A pesar de los miles trapazos en los primeros tercios, fue el mejor toro de la corrida en el último. Lo quiso siempre todo por abajo, con un recorrido y nobleza fuera de lo normal en esta casa. De nuevo, baile de Javier, que no se supo colocar en ningún momento. Trasteo insulso, aburrido, y larguísimo. Decenas de muletazos que no llegaron a ningún lado. Para venir así a Madrid es mejor no venir.

Cerraba el cartel Noé Gómez del Pilar, que venía de cortar una oreja en San Isidro. A su primer toro, de Partido de Resina, le faltó quizás la redondez característica de la casa. En el capote echó las manos arriba, y sin embargo, en el primer encuentro, al que acudió al relance, empujó con la cara abajo. En el segundo encuentro entró alegre, si bien en el tercero entró andando y salió suelto, muy suelto. Bien cogido en las tres ocasiones por Sangüesa. Inicio mandón por abajo, con regusto incluso. Series de Noé muy meritorias por el derecho, mandando en la embestida, por abajo, y citando al toro de largo. Este sí que se leyó el manual de cómo hay que venir a Madrid. El toro, de embestida cambiante, derrotaba a veces, humillaba otras. Gómez del Pilar siempre estuvo muy firme ante un toro con muchas teclas, encastado, y supo entenderlo por momentos. Tras una buena estocada, algo desprendida, el toro fue durísimo para morir. Petición de oreja no atendida y vuelta al ruedo de ley. Al cierraplaza, un precioso Rehuelga, se lo tuvo que sacar a los medios Noé. En los dos primeros puyazos, el toro simplemente cumplió, y no fue casi picado. Sin embargo, en el tercer encuentro se le puso de largo, y aunque algo corto se arrancó muy alegre y empujó en el peto. Inicio de muleta de nuevo por bajo. Tras unas series de tanteo, le da una por el derecho de muy buen trazo, pero algo despegado, y quiso tragar de más en un muletazo, propinándole el toro una fea voltereta, ensañándose con él en el suelo. Sale ileso. Dios existe. Vuelve a la cara del toro por naturales, toreando con los vuelos y relajado incluso. De categoría. Algo despegado a pies juntos, pero con un trazo exquisito. Acaba la faena, a la que le sobraron las últimas dos series con excesivo muñecazo, echando el toro fuera. Tras un auténtico estoconazo paseó una merecida oreja.

En definitiva, Gómez del Pilar debe venir en San Isidro del año que viene dos tardes, y estar mejor posicionado que el año pasado. Acabó ganando el premio al toro más bravo de la corrida el Partido de Resina. Personalmente le hubiera dado el premio personalmente le hubiera dado el premio al toro de Rehuelga sin desmerecer a este, que me ha gustado por encastado, con teclas en la muleta, pero toreable. La pega que le pongo como ganador de la concurso es que en el tercer puyazo salió muy suelto. Sin embargo el de Rehuelga los tomó en condiciones, y en la muleta tuvo mucha más clase y recorrido, sin ser un toro bobo. Destacar también al bravo Palha, que nos privaron de verlo, y al José Escolar en la muleta.

Partido de Resina y Palha deberían tener un hueco en San Isidro 2026, sustituyendo a otras ganaderías en mal momento, léase Adolfo Martín.

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