Puerta grande a los naturales de Borja con un gran Victorino de vuelta
Corrida In Memoriam en la Monumental de Madrid, recordando a Victorino Martín Andrés, ganadero de época y de Madrid. Acartelados tres toreros que realizaban su tercer paseíllo en esta plaza esta temporada : Paco Ureña, Emilio de Justo y Borja Jiménez.
Borja cuajo su faena más vibrante en las Ventas hasta el momento, con un toro de ensueño. Ya desde salida, Borja comenzó lidiando al toro con una suavidad exquisita, sin tirones ni enganchones. Milhijas, que tomó las dos varas reglamentarias, apretó hasta tal punto que el caballo llegó a las tablas. El de Espartinas comenzó la faena sin probaturas, al natural, rematando por debajo de la pala del pitón, y con una cadencia extraordinaria. El torero, relajado, dio un natural eterno. La faena, realizada casi en su totalidad al natural, fue prodigiosa, con hondura, sometiendo la embestida por abajo, y con un gusto que puso a toda la plaza de acuerdo (y de pie en prácticamente toda la faena). A la altura de un toro con clase y bravura en la muleta. El toro, aunque fue algo a menos, nunca perdió la clase y entrega. Cerró con unos muletazos por abajo, culmen de una faena de Puerta Grande. Tras una estocada ligeramente caída y tendida, le concedieron las dos orejas, y una merecida vuelta al ruedo a Milhijas. Con su primero, Borja no tuvo suerte, aunque tampoco se le vio excesivamente solvente. La estocada fue auténticamente bochornosa. Decir que fue un bajonazo sería quedarse corto.
Paco Ureña no se llevó el lote de la tarde, desde luego, si bien su primero tuvo clase por el pitón izquierdo, por donde llegaron los mejores muletazos. Ureña lo aprovechó por momentos, aunque siempre tan irregular como nos viene acostumbrando. Su cuarto fue el peor de la tarde, un toro destartalado, fuera de tipo. Y así salió.
Emilio de Justo, lo leas cuando lo leas, se llevó un lote de premio gordo. El primero, un astado que embistió con brío al capote, recibió dos puyazos horribles. Entre esto y los mil enganchones en la muleta del de Torrejoncillo, no pudimos ver a un toro que apuntaba maneras. Muy mal Emilio, mal colocado y desconfiado. Estocada trasera. El quinto fue bueno. Repitió en la muleta, y un Emilio algo rápido recibió el calor del público, ante la vibrante embestida de su oponente. Llegaba el turno de poner la carne en el asador cuando el toro dejó de repetir con tanto ímpetu, y Emilio no lo vio por ningún lado. Perdió demasiados pasos, y no volvió a dar ni un muletazo. Faena de más a menos. Una gran estocada le valió una oreja muy amable.
Como no, otro día más, se picó horriblemente mal. Destacar negativamente la actuación de Juan Melgar y su barrenado, así como los matadores a caballo Cristian Romero, Germán González y Juan Bernal. Se salvó Tito Sandoval, que aunque no acertó en la colocación de la puya, realizó la suerte como Dios manda.
Por último, volver a apuntar el circo en el que se está convirtiendo la fiesta. Gente joven saltó al ruedo antes siquiera de que Borja acabase la vuelta al ruedo. Además, salió a hombros Victorino. Si bien ha echado un toro de bandera, el resto de la corrida no fue ni mucho menos rotunda en el aspecto ganadero, por lo que no mereció salir a hombros, y no se debió prestar a tal bochorno.
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